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Régimen cubano maneja crisis económica con populismo

Para enfrentar la grave crisis que atraviesa Cuba, su gobierno decidió un aumento salarial para el vulnerable sector presupuestado, el de los trabajadores de la administración central del Estado, dentro de un paquete de nuevas medidas destinadas a continuar las reformas e impulsar la deprimida economía local.

Con reacciones que van desde la aprobación hasta el escepticismo, pero siempre con preguntas en las redes sociales y comentarios en sitios digitales informativos, la ciudadanía cubana recibió la noticia sobre las nuevas medidas el 27 de junio, dada por el presidente, Miguel Díaz-Canel, en su cuenta de Twitter y quien brindó más elementos al día siguiente en la televisión estatal.

Aún falta conocer al detalle las 30 medidas en 16 áreas de la economía, que pudieran trascender en dos emisiones del programa Televisivo Mesa Redonda Informativa, anunciadas para estos días con la comparecencia de varios ministros.

Hasta ahora el cambio más explicado es el incremento salarial a 1.470.736 trabajadores presupuestados por el Estado y conforman el aparato público, que es efectivo a partir de este mes de julio y llegará a los bolsillos en agosto. Por ejemplo, Los profesores de bachillerato ganaban el equivalente a 22 dólares (555 CUP, el peso cubano) y ahora percibirá más de 56 dólares (1.400 CUP).

“Considero que esta medida tiene un impacto social altamente positivo”, dijo a IPS la maestra Kruskaia Masa, quien imparte clases en una escuela primaria de la capital desde hace 40 años.   Más allá del beneficio personal, “tengo la esperanza de que contribuya a frenar el éxodo laboral en el sector educacional”, agregó a la agencia IPS.

Masa explicó que muchos profesores abandonaron sus puestos en busca de mayores ingresos en sectores como el turismo o el trabajo privado. “Ojalá este aumento de las remuneraciones estimule a la reincorporación de esos colegas al magisterio y también crezca el interés de jóvenes por nuestra profesión”, subrayó.

En este país caribeño de gobierno socialista, el Estado sigue siendo el principal empleador, que contrata a 3,1 millones de los 4,5 millones de personas ocupadas. Y los 1,4 millones restantes, trabajan en el sector privado y cooperativo, que están limitados a determinadas actividades.

Dentro del empleo estatal, 52 por ciento labora en empresas estatales con una política salarial que depende de los resultados, mientras que 48 por ciento trabaja en unidades del aparato público incluidas en el presupuesto, caracterizadas por bajos sueldos fijos que ahora se han elevado.

Aunque todavía resulta insuficiente para eliminar la brecha entre salario y costo de la vida, las y los trabajadores de los tribunales, educación y salud pública, órganos de gobierno, medios de comunicación, cultura y deporte, entre otros, tenían un salario mínimo del equivalente a nueve dólares, que aumentó a 16 dólares.

El segmento que sostiene servicios gratuitos para la población de 11,2 millones de habitantes, como los de la salud y la educación, había quedado desprovisto desde que en junio de 2014 sucedió el último aumento salarial masivo a los más 440.000 trabajadores del ramo sanitario.

Con el nuevo paquete de medidas, Díaz-Canel prosigue las reformas económicas y sociales iniciadas por el gobierno de Raúl Castro (2008-2018), que el actual mandatario reiteró que continuaría y a las que ahora parece darles impronta propia.

Un cartel gigante, en una calle de la ciudad de Cienfuegos, en el sur de la región Central de Cuba, con las imágenes de Fidel Castro, Raúl Castro y el actual presidente, Miguel Díaz-Canel, los tres líderes que han gobernado el país desde el triunfo de la Revolución en 1959. Crédito: Jorge Luis Baños/IPS

Crédito: Jorge Luis Baños/IPS

“Un cambio de salario era imprescindible para el sector presupuestado, sobre todo para la salud y educación. El éxodo de trabajadores de esas áreas es muy alto y son la base de la sociedad”, dijo a IPS la contadora María Antonia Lemes, que vive en la provincia de Mayabeque, colindante con el este de La Habana.

Lemes trabaja en una empresa estatal que presta servicios a la agricultura cañera y gana por los resultados alcanzados.

A estas entidades se enfocan algunas medidas del paquete anunciado por Díaz-Canel para enfrentar la recaída económica, que comenzó en 2016 por los recortes de suministro de petróleo de Venezuela y atraviesa una etapa grave por deficiencias internas y el regreso de las hostilidades de Estados Unidos.

En los últimos meses, la población cubana sortea escasez de medicamentos y alimentos.

“Como empresa, tenemos muchos límites: a veces los planes son incumplibles y los indicadores inalcanzables”, puso como ejemplo Lemes. “Si la empresa estatal va a tener más autonomía, quizás tenga más eficiencia y productividad, y por tanto mayores ingresos para los trabajadores”, relacionó.

Trascendió que las medidas buscan además incrementar las producciones nacionales, diversificar e incrementar exportaciones, fomentar encadenamientos productivos y la empresa estatal, autoabastecimiento municipal, proyectos de desarrollo local, inversiones circulación mercantil minorista, producciones agropecuarias y vivienda

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