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La intespectiva caída del barril petrolero y cómo afecta a EE.UU.

¿Volveremos a los precios del petróleo del período 2014 al 2015? ¿Estamos preparados para tener para siempre un “bajo precio” del barril de crudo?

José Petrizzo M.*/Negocia en Miami.-

En apenas dos semanas, los precios del crudo se cayeron del tope alcanzado en los últimos 4 años a un verdadero colapso de su valor. El desplome alcanzó el 30% de su pico más reciente y los precios del petróleo en los EE.UU.  cayeron por momentos por debajo de 50$ por barril por primera vez, en más que un año.

Algunos especialistas opinan que fue una acción conjunta de EE.UU. y Arabia Saudita. La caída, que amenaza el horizonte de estabilidad en el mercado, estuvo promovida no solo por ellos, sino por una serie de factores que combinados lanzaron al vacío el pronóstico de los que pensaban que el crudo nuevamente estaría a $100 por barril en el 2019.

El peso Saudí en el mercado petrolero

Sin duda, Arabia Saudita merece parte del “crédito”.  Veamos por qué. A principios de este año, la administración del presidente Trump vetó por completo las exportaciones de petróleo iraníes y recientemente consolido por completo el embargo a Irán.

La resistencia comercial al embargo y la capacidad de mercado de la antigua Persia hizo que los precios se elevaran en forma dramática.  Presionados por Trump, el reino de Arabia Saudita, su aliado incondicional en el Medio Oriente, incrementó la producción a su máxima capacidad,  inundando el mercado.

Por supuesto la acción adquirió matices críticos pues los saudís son como el banco central de crudo, además de ser el exportador más grande de hidrocarburos, es el único país del planeta con la capacidad para incrementar su producción en forma inmediata y muy por encima de la capacidad de respuesta de Rusia y la acelerada producción de los Estados Unidos.

Sin embargo, hace un mes, Trump suavizó el embargo, permitiendo que la India, China y otros países asiáticos pudiesen comprar petróleo a Irán, por lo cual el mercado quedo repentinamente súper saturado. Por ello la OPEP ahora se encuentra bajo intensa presión para recortar la producción.

La reunión pautada mañana en Viena pudiese ayudar a colocar un piso de producción por debajo del mercado, en el cual solo los saudís disminuirían 500.000 barriles diarios.

Aunque Trump elogio a los saudís por la acción, omitió mencionar que también su país formaba parte del complot debido al auge en la producción de esquistos (shale oil) que colocan al país norteamericano por primera vez en el tope de la producción mundial desde 1973.

La Agencia Internacional de Energía (AIE) publicó sus predicciones indicando que la capacidad de producción “gringa” se habrá elevado por encima de 2 millones de barriles por día al terminar el 2018. 

Teniendo en cuenta que ningún país del mundo tiene proyectado un aumento a ese nivel, el miedo a nivel comercial auspiciado por este incremento se sustenta en el posible hecho que tal magnitud de crudo no pueda ser colocada en el mercado mundial. 

Esta es la verdadera causa por la cual el valor del barril se ha estrellado. Además los indicadores muestran que los inventarios de crudo del país al “norte del Rio Grande” se han mantenido “increscendo” durante nueve semanas consecutivas.

Pero el descenso en el valor del crudo no se debe exclusivamente a un exceso de producción del recurso. La caída del desarrollo económico mundial influye sobremanera en la demanda energética.

A pesar que el “apetito” en los EE.UU sigue en ascenso, de acuerdo a la AIE, la demanda en Europa y los grandes países asiáticos ha sido relativamente muy débil. Por ejemplo, la drástica desaceleración económica en India y Brasil causada en parte por los “elevados” precios del crudo ha debilitado la modernización y la actividad  comercial en esos países. 

Además, el Fondo Monetario Internacional (FMI) tuvo que enmendar sus estimaciones de crecimiento debido a la “guerra” comercial desatada entre China y la nación estadounidense,  lo que a la vez ha provocado un descenso del crecimiento global de producción del 2.9% al 2.5%  estimado para los próximas años.

La caída del precio ha venido acompañado de un significativo descenso en las inversiones en las bolsas de valores. El temor sobre la desaceleración económica ha conducido a los inversionistas a huir de los activos modo aventura, como las criptomonedas (su mayor derrumbe histórico se produjo hace dos semanas), y por supuesto los “commodities” energéticos. 

Los especialistas indican que hasta que la OPEP no tome acciones correctivas esta semana y haya evidencia de una baja en la producción, las inversiones en ese rubro no se recuperaran.

El papel y peso de Rusia.

¿Y Rusia?  Su accionar como siempre es turbio y soterrado. Veremos cómo hace acto de presencia, pero seguro no será para favorecer el negocio en América. Su impronta en el mercado energético de 2019 amenaza con poner el valor del barril por debajo de los 30$….. ¡Dios nos agarre confesados!
*PDO Senior OH+HFE Advisor

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