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Porque no se puede usar el celular en un banco

Foto: Pixabay

Es habitual la situación de estar en un banco esperando a ser atendido y, por costumbre, sacar el smartphone o teléfono celular del bolsillo para matar el tiempo. Ya sea para conversar por WhatsApp, para mirar Facebook o simplemente para entretenerse con algún juego. Ante esto, un guardia de seguridad se acerca al cliente y le recuerda que no está permitido el uso de celulares dentro de la entidad financiera. Pero, ¿cuál es el motivo para esta prohibición, que no se limita exclusivamente a los bancos? ¿Cuál es el riesgo que podría significar para estos el uso de los celulares?

La respuesta más obvia sería el contacto con alguien de afuera. Falsos clientes que observan a quienes realizan operaciones de grandes sumas de dinero y le avisan a quien espera fuera para que este asalte al cliente.

Es cierto que este es uno de los motivos originales. Sin embargo, las posibilidades son mucho más amplias y variadas.

Celular y redes wifi

Una de las amenazas podría ser el acceso a una red interna del banco desde una red wifi. Es muy común que estas entidades tengan más de una red, aunque generalmente están bien protegidas, con contraseña, y no son abiertas para el uso de los clientes. Al fin y al cabo, ¿qué sentido tendría si no se les permite usar el celular?

Capturar el entorno

Hoy en día, cualquier celular es también una cámara de fotos y video, con la que un posible atacante podría recopilar una variedad de información, desde el software utilizado o los puertos accesibles en las computadoras hasta registrar el cambio de turno de los guardias de seguridad. Toda esta información podría ser útil para luego planificar un ataque.

Ataque en remoto

Igualmente, todas estas opciones de ataque están cayendo en desuso, principalmente porque todos los bancos cuentan con cámaras de seguridad y los atacantes saben que quedan expuestos.

Hoy tienen mucho más éxito con ataques remotos, de los que ya se han visto varios casos en bancos de todas partes del mundo.

Ya sea mediante un correo electrónico engañoso destinado a empleados de la banca o algo más elaborado como el hackeo a páginas del sector financiero, los delincuentes están descubriendo que pueden vulnerar la seguridad de los bancos con el mismo éxito sin necesidad de exponerse en el lugar.