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Gobierno exige nuevos sistema de seguridad a 180 aerolíneas y 280 aeropuertos

Las nuevas medidas de seguridad que incluyen una revisión más estricta de los pasajeros en un aeropuerto han entrado en vigor desde esta semana para todos los vuelos con destino a los Estados Unidos, en cumplimiento de los requisitos exigidos por el gobierno del país para evitar prohibir dispositivos electrónicos como portátiles o tablets en la cabina, que aplicó durante meses a varios países del Medio Oriente y el norte de África.

Las medidas afectan a 325.000 pasajeros aéreos en aproximadamente 2.000 vuelos comerciales que llegan diariamente a los EEUU, operados por 180 aerolíneas procedentes de 280 aeropuertos en 105 países a los que se les dio un plazo de 120 días para implantarlas.

El nuevo sistema de seguridad contempla la posibilidad de breves entrevistas a los pasajeros en el check-in o en la puerta de embarque, según han comentado algunas aerolíneas a la agencia británica de noticias Reuters, señalando que además estas disposiciones generan preocupación por los retrasos en los vuelos y el prolongado tiempo de los procesos de embarque. 

Estados Unidos anunció estas nuevas reglas en junio, como condición para suspender sus restricciones a los dispositivos electrónicos de mano inicialmente en los aviones procedentes de 10 aeropuertos en ocho países en el Medio Oriente y el norte de África, en respuesta a amenazas de seguridad no especificadas, y que posteriormente se proponía extender a casi 300 aeropuertos.

Esas restricciones fueron levantadas en julio, pero la administración de Trump dijo que podría volver a imponer medidas, caso por caso, si las aerolíneas y los aeropuertos no mejoraban la seguridad. Los funcionarios europeos y estadounidenses dijeron en ese momento que las aerolíneas tenían 120 días para cumplir con las medidas, incluyendo un incremento de los controles y revisiones a los pasajeros. Ese plazo se ha vencido este jueves. Las aerolíneas tenían hasta fines de julio para ampliar las pruebas de detección de trazas de explosivos.

“Vemos esto como un gran problema para China Airlines”, dijo Steve Chang, vicepresidente senior de la firma taiwanesa el miércoles, y agregó que la aerolínea estaba tratando de consultar con el Instituto Estadounidense en el país sobre el tema. Korean Air, la compañía de bandera de Corea del Sur, también dijo que tenía muchas preocupaciones con las nuevas medidas. “Estamos pidiendo a los clientes que lleguen temprano al aeropuerto … Es un inconveniente para los pasajeros”, dijo a Reuters el presidente y gerente de operaciones, Walter Cho, en Taipei.

El Grupo Lufthansa dijo el martes que las medidas estarían vigentes para el jueves y que los viajeros podrían enfrentar entrevistas cortas en el check-in o en la puerta de embarque. Se ha pedido a los pasajeros de la clase Economy de la aerolínea Swiss, del Grupo Lufthansa, que realicen el check-in al menos 90 minutos antes de la salida del vuelo.

Airlines for America, lobby que agrupa a las principales aerolíneas estadounidenses, considera que los cambios “son medidas de seguridad complejas”, pero elogió a los funcionarios de los EEUU por dar flexibilidad a las compañías aéreas para cumplir con las nuevas reglas.

Alexandre de Juniac, CEO y director general de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), dijo que la industria entendía que las amenazas de seguridad a la aviación se hacían con regularidad pero, en este caso, el gobierno de EEUU no había compartido con ellos ningún peligro específico antes de cambiar las reglas. “Lo que hemos visto es muy extraño”, dijo a periodistas en Taipei. “Se anunciaron medidas unilaterales sin ninguna consulta previa … Eso es algo muy preocupante e inquietante”.

En junio, las autoridades de los EEUU también aumentaron la seguridad alrededor de las aeronaves y en las áreas de pasajeros, y en otros lugares donde los viajeros pueden ser autorizados por los funcionarios estadounidenses antes de partir. Una portavoz de la Administración de Seguridad del Transporte se negó a discutir los cambios específicos, pero dijo que “Estados Unidos continúa trabajando con nuestros socios para elevar la base de la seguridad de la aviación mundial y mantener a salvo a todo el público que viaja”.